-
¿Qué te pasa?
viernes, 8 de julio de 2016
I.
Que, al final, siempre me quedo.
Que mis sospechas se engrupen solascon la idea de que
derecha / curva / y d
. i
a
g
o
n
a
l m e n t e,
no hay mano para que él te importe.
Que, siendo sincero, no se alcanzan a engrupir.
Que estás en otra con otro y que a mi ni me importa ni molesta y que lo último es mentira.
Que me juras.
Que no te compro.
Que estoy mal y no lo admito y no te compro.
Le contesto que nada a tu cara de satisfacción, de derrota mía por goleada y autogoleada, de noquearme solo para que no te canses ni te alteres ni te muevas ni te duela ni me vayas.
Que sonrías un ratito más, aunque sea a costa mía,
me pasa.Publicado por DAguito De Lefént en 15:37 | 1 comentarios | Enviar por correo electrónico Escribe un blog Compartir en X Compartir con Facebook |
-
Ella quería recorrer el mundo
domingo, 19 de junio de 2016
-¿Y qué pasó?
- Nada po, me hablaba de autoconocimiento y de retroalimentación y de otras palabras compuestas que nunca entendí.
-Ya. Pero hasta donde yo sabía, ayer estabas con ella en Barcelona. Hasta vi unas fotos.
- Esa es la hueá extraña. Cuando íbamos a partir le conté que no me interesaba eso del viaje, que sentía que era como una trotadora, como arrancar de uno mismo persiguiendo la idea de avanzar, pero terminando siempre en el mismo punto.
-¿Y eso que tiene que ver?
-Espera, po. La hueá es que me mandó a la mierda. Me dijo que estaba estancado y que tenía más miedos que sueños, que estaba totalmente vacío y nunca la iba a llenar. No me considero un hueón profundo, pero igual me dolió. Ahí fue que me dijo que mi energía negativa no la iba a detener y se iba a ir aunque tuviera que ir sola. Le pedí un día para pensarlo y al otro día supe que se había ido con el Jerry.
-...
-Yapo, pregúntame.
-¿Y quién es el Jerry?
-Es un consolador, uno bien caro.
-¿Cómo?
-Eso, agarró su consolador, uno que le regaló una amiga y se fueron juntos. Creo que no nota la diferencia entre los dos. Mira las fotos bien. ¿Viste?, ese no soy yo, es el Jerry.
Me incliné hacia la fotografía y la pude apreciar en detalle.
-Igual se parecen -dije.
-Debe ser algo en la mirada. El punto es que ella ahora está recorriendo el mundo con el Jerry y no sé, siento que debería llamarla o algo.
-Pero ella quería alguien que la llenara y bueno...
-No me hueís, po.
-Es que no entiendo el problema. No querías ir y no fuiste.
-Es que me reemplazaron por una hueá de plástico, o de goma, no sé, pero por algo verdaderamente vacío, algo falso. Si hubiera sido por otro hueón creo que no sería tan terrible, pero ... en el fondo es como si yo siempre hubiera sido un consolador.
Ambos guardamos silencio. Evité cruzar la mirada. Me oculté en las fotos de Jerry con la chica.-Mira, abajo de su teta izquierda.
-Más respeto compadre, que de cierta forma sigue siendo mi mina.
-Pero mira, mira bien. Tiene un pituto, ¿cierto?
Miró detenidamente y abrió los ojos.
-Oh, mierda.
-¿Qué?
-Esa es la Kimi, mi muñeca inflable.
-¿Kimi?
-Tu sabís que siempre me han calentado las chinas. Además, cuando te dije que el consolador se llamaba Jerry no dijiste nada así que no me hueís.
Tenía razón.
-Entonces, ¿dónde está tu mina?
Sacó el teléfono y se alejó a un rincón. Luego de unos minutos, volvió a mi lado.
-¿Y?
-Parece que después de que peleamos, mi mina fue al gimnasio. Se estaba yendo cuando sin querer pasó sobre una trotadora. La hueá se prendió y ahí a estado todos estos meses, trotando. Ella también pensaba que estaba viajando.
-¿Entonces?
-Nada, dice que ahora que terminó su viaje es una persona distinta, que no guarda rencores y podemos intentarlo de nuevo. Creo que no es mala idea. Hasta podríamos viajar. ¿Que creís tu?
Pensé en el Jerry y la Kimi.
Sentí a la distancia el aroma de su romance plástico y me pareció auténtico.
Miré a mi amigo a los ojos y percibí la muerte de un destello, similar a la batería baja en los celulares.
Miré su cuerpo, que de a poco, dejaba de vibrar.Publicado por DAguito De Lefént en 16:53 | 3 comentarios | Enviar por correo electrónico Escribe un blog Compartir en X Compartir con Facebook |
-
Crísis en Santiagos Infinitos
sábado, 21 de mayo de 2016
"Multiverso es un término usado para definirlos múltiples universos existentes (conjunto de universos en un solo universo),según las hipótesis que afirman que existen universos (versiones) diferentes del nuestro propio"Wikipedia.
- Un aparente suicida, (o zoofílico con ganas de hacer un trío), entra desnudo a la jaula de dos Leones en el Zoológico Metropolitano.
- Anonadados, dos Guardias observan la situación sin tener claro cual debería ser su actuar.
- Ambos, siguiendo la lógica de que el hombre era un imbécil (o un violador de animales), lo dejan morir.
- El mundo reacciona. En plazas virtuales como Facebook, Chilevisión, el Ciudadano y los comentarios de Cooperativa se debate por el valor de la vida. Discuten si acaso la vida humana, por más idiota que sea, es más valiosa que la animal.
- La familia del suicida/zoofílico demanda al Zoológico Metropolitano. El Zoológico indica como responsable a la compañía seguridad. La compañía de seguridad culpa a los Guardias, quienes enfrentan millonarias demandas.
- El mundo reacciona. En plazas virtuales como las anteriormente dichas, se discute la injusticia, la falta de criterio del sistema al catalogar a los Guardias como delincuentes. Otros focos se centran en la mala utilización de la palabra delincuente y en como no se aplica a los empresarios y políticos. Se leen manoseada y repetidamente palabras como "funa" y "repudio".
- Los Guardias son acusados por no cumplir con sus labores ni velar por la vida humana que, por sobre todo, es sagrada. Son sentenciados a blablablabla (léase pudrirse en la cárcel).
- El mundo reacciona. En las plazas virtuales anteriormente dichas, se leen manoseada y repetidamente palabras como "funa" y "repudio".
- Los guardas se siguen blablablablando en la cárcel.
- Arriba, en un cerro, dos Leones se acurrucan entre los barrotes. El macho inclina el cuerpo hacia la capital y ruge. Las fibras del rugido se esparcen por Santiago y una aterriza en mi. Busco mi diccionario felino-castellano y descifro lo que nos grita el León: Sociedad.
- Ocurre otro maltrato/asesinato contra algún humano/animal.
- El mundo reacciona.
- Los Guardias terminan de blablabladirse en la cárcel.
- El rugido del León sigue resonando.
- El mundo no reacciona.
Publicado por DAguito De Lefént en 15:54 | 0 comentarios | Enviar por correo electrónico Escribe un blog Compartir en X Compartir con Facebook |
-
Extra
miércoles, 18 de mayo de 2016
INinguna voz debe resaltar.Esa, es la regla primordial.No se trata, sin embargo, de que haya completo silencio: todo debe ser un murmullo, una sinfonía ornamental que de verosimilitud al asunto, la suficiente para hacerlo creíble.Cualquier libro, cualquier escenario, cualquier sueño.Así, por cierto, fue que terminé aquí.II- Ayer soñé contigo.Miré sus piernas, me emocioné pensando en la posibilidad de un coqueteo.
- ¿Y que hacía yo?
- Nada, erai un extra.
- ¿Cómo, no hacía niuna hueá?- No, como siempre.Ella sonrió, y yo desperté aquí.IIILos cowboys sin pega hace años, que solo fuman Hilton rojo y te dicen maricón si fumái mentolados.Los disfrazados, los niños-árbol o piedra: las muy feas para una estupenda Julieta, los muy tontos para un atrevido Romeo.Las parejas sin nombre, ni tacto, ni besos, ni sexo. Las citas de cartón para tener de fondo mientras los protagonistas celebran con copas bonitas de champagne.Los caminantes. Los transeuntes que detienen taxis que no llevan a ningún lugar. Los japoneses cruzando calles. Los jovenes europeos comprando drogas. Los millones de oficinistas que van bien/temprano/tarde.Los de sueños. Los más tontos de los tontos. Los que piensan que alguna vez existieron.Somos los extra, los anti-protagonistas.La bulla de fondo que torna menos mentira la mentira.Somos quienes realmente murieron en la cruz.Los que renunciamos a una vida para hacerte creer la tuya.IVEscribo esto sobre la barra del bar.Pido el mismo vodka malo de siempre.Las parejas enmudecen y miran al extraño.Los cowboys desenfundan con un cigarrillo en la boca.Los niños disfrazados de arbol afilan sus ramas.Los transeuntes se reunen fuera del Bar.Si usted, querido lector, se encuentra leyendo esto, significa que me encuentro en un terrible problema.Un metaproblema.Yo, el narrador, en mi egoísmo camuflado de literatura, he roto la regla primordial:AQUÍ NO SE ACEPTAN PROTAGONISTASEntran los transeuntes furiosos.Estallan vidrios, muros, ojos, mesas y escaleras.Termino mi vodka, mientras balas y ramas perforan mi consciencia.Publicado por DAguito De Lefént en 22:28 | 0 comentarios | Enviar por correo electrónico Escribe un blog Compartir en X Compartir con Facebook |
-
Treinta likes
lunes, 9 de mayo de 2016
Ya, ahora si. Partiendo por que no entiendo cuando fue que toda la hueá se nos salió de las manos (con esto me refiero a que no le dis color, o no te cuento nada). Llevábamos un semestre intentando levantar nuestra agencia y nada, unos veinte o treinta hueones que por pena o accidente nos dieron un like. Nos pasábamos las noches y los días fumando hierba. Anotábamos las ideas con plumón en el ventanal del Claudio. El ventanal ahora está hecho mierda. El Claudio también. Pero no, no va al caso. La hueá es que cuando éramos una agencia cagona con 30 likes nos llegó un mail: una productora de cine quería que nos encargáramos de toda la campaña de promoción de su última película, la cual se esperaba fuera éxito del verano (el de los gringos, acá el frío entra y haciendo escándalo, en especial por el ventanal roto). Con el Claudio no creímos ni mierda. Llamamos al numero que dieron en el mail preguntando si era hueveo y eventualmente botamos el celular y llamamos desde otro numero negando haber sido los que llamaron antes (tu cachái, hay que parecer profesional, o en volá serlo). Nos explicaron algo sobre trabajar con gente joven y target y promoción y concepto y un montón de ideas que la marihuana y la locura del momento no nos dejó comprender. Accedimos a todo y antes de que nos diéramos cuenta llegó un cheque. Eran millones. Mira, mira esta hueá. Nunca en mi vida había tenido tantos billetes de veinte juntos. Tómalos. ¿Viste?, llega a pesar la hueá. A veces camino por el departamento y los veo dispersarse. Se mueven con la brisa o con los pasos y se esconden abajo del sillón. Parecen ratones, o así se siente. Remodelamos. Compramos sillones y pizarras y Macbooks y un Play 4. Y marihuana, mucha. El Claudio enrolaba un bate cuando nos llamaron para una reunión. Se nos habían pasado dos meses, dos putos meses. Comprando mierda y fumando y llenando la casa de colas, porque cuando se tiene plata y droga en exceso esa es la primera hueá que pasa: te dejan de importar las colas. No sabíamos que hacer y estoy seguro que, en ese punto, ninguno de los dos tenía idea de que trataba la película. Leímos los mails y descubrimos que trataba sobre superhéroes que se enfrentaban al Apocalipsis. Pasamos horas mirando la pizarra, cachando que nunca compramos plumones, que las ideas seguían difusas y se mezclaban con el humo. Entonces se nos vino la idea. O sea, al Claudio se le ocurrió, pero en ese momento eso no importaba. Terminamos el bate y nos fuimos con nuestro mejor terno. La idea era sencilla: convertir la campaña publicitaria en una experiencia para el espectador. ¿Por qué esperar hasta el estreno para descubrir el Apocalipsis?, ¡DEMOSLES EL APOCALIPSIS!, ¡VIVAN EL APOCALIPSIS! Disculpa si me pongo a gritar, pero es que así fue. Yo estaba ahí, gritando hueás como esos profetas de la calle. Pensaba que en cualquier momento nos iban a mandar a la mierda, pensaba en esos 30 likes como un punto final, la meta de una carrera corta donde no había listón ni fotos ni aplausos. Y justo eso: aplausos. A los de la productora les encantó. Nos dieron otro cheque gigante. Compramos el triple de la hierba que ya teníamos, incluso compramos plumones. ¿Sabías que hay plumones morados?, por ahí deben andar. Entonces nos pusimos a trabajar en el concepto. Sabíamos que el Apocalipsis era parte de la Biblia, así que lo buscamos en Wikipedia. Cachamos que es como el fin del mundo y tiene cuatro jinetes: Muerte, Hambre, Guerra y Victoria. Decidimos convertir a cada jinete en una especie de acto de nuestra campaña publicitaria. Arrendamos una cabaña gigante en Ancud, y eventualmente un yate. Compramos kilos de mierda industrial a varias empresas y los tiramos al mar. Ahí empezó el primer acto: Muerte. Los primeros en cagar fueron los salmones. La costa estaba llena de salmones muertos y de alguna forma me recordaban a los billetes abandonados en el departamento, o así se sentía. Los medios culpaban a la marea roja y las personas a los empresarios. Eso al Claudio lo emputeció, agarró montones de billetes y los tiró a la chimenea, hirviendo en mierda por la idea de que otros se llevaran el mérito por su trabajo. Me costó tres bates que se calmara, y tu sabes que realmente me costó, porque nunca he sabido enrolar. El segundo acto fue más fácil, porque derivaba directamente del primero: Hambre. Los pescadores estaban emputecidos, pero no tanto como el Claudio la noche anterior, o así se sentía. La idea era que la gente viviera el Hambre el tiempo suficiente para alargar el tercer acto y comenzar el cuarto justo en el momento preciso: la Victoria, el estreno del trailer final de la película. El problema es que los pescadores son cosa seria. La gente del sur es cosa seria. El segundo acto no alcanzó a generar la repercusión necesaria en los plazos correspondientes y de pronto estábamos en Guerra. En serio. Yo antes iba a mochilear a Chiloé. La gente era un amor mientras no fueras un cochino de mierda e intentaras con todo tu estómago no parecer santiaguino. Ahora míralos, prende la tele, revisa tu Twitter. Están todos movilizados. Cortaron el paso. Fue una cagá de antología. Pusimos en Guerra a una isla entera y los cheques nos seguían llegando. En Santiago se culpaba a las empresas salmoneras, e incluso llegaron mensajes de apoyo desde otros países. Volvimos al departamento y el Claudio se fue desmoronando mientras consumía más diarios y más tele. Siempre he dicho que esa mierda hace mal. Desde la productora nos aseguraban que la campaña era un éxito, pero eso al Claudio no le bastó. No habló en semanas. Fue cuando dejó de fumar que me empecé a preocupar. Me acordé de lo contento que lo pusieron los plumones morados. No encontré más, pero compré cogollos morados. Volví y me encontré con un marco hueco que en otra vida había sido ventanal (y a veces, pizarra). Los vidrios caían como llovizna y aterrizaban sobre el Claudio. Mira, mira por el ventanal roto. Son catorce pisos. Ahí aterrizó. Esa mancha que parece mancha. Eso es lo que quedó del Claudio. Otra vez: no entiendo cuando fue que la hueá se nos salió de las manos. Supongo que fue cuando nos dejaron de importar las colas, porque esa hueá te cambia. Ahora tenemos un millón de likes, un millón conchetumare. Tengo que ir a recibir un premio a Florida. Es una premiación internacional a las mejores campañas publicitarias. No cacho mucho inglés, pero se lo voy a dedicar al Claudio. Mañana sale el trailer y probablemente llegue otro cheque gigante ... Ya, ¿viste?, sabía que me ibai a mirar con esa cara de mierda. Mejor no te contaba nada. Siempre le dai color.Publicado por DAguito De Lefént en 20:30 | 1 comentarios | Enviar por correo electrónico Escribe un blog Compartir en X Compartir con Facebook |
-
Polillas, un libro que no escribí y una chica
martes, 5 de abril de 2016
I
Las polillas invaden Santiago,o eso dicen las noticias.Se habla de plagas, inclusoy hasta Salfate tiene sus teorías.Escribo un texto acerca de ellas,de cómo las mariposas se asustan y suben hacia la cordillera.Nunca termino el texto.Esto es lo más parecido a aquello.IIComienzo a escribir un libro,se llama El amor en los tiempos del ébola.
Los tiempos correny cada palabra me aleja de esos mismos tiempos de los que intento hablar.Así, en determinado momento, me percato de que han pasado añospero sigo sin poder sintetizar aquello que entendía como El amor en los tiempos del ébola.Pienso en que suelo retrasar las cosasIIIHay una chica dando vueltas por mi cabeza,o eso dicen las noticias.Las polillas ya dominan Santiagoy se esconden tras sus cuadros y espejos.Es la síntesis de todo aquello que entiendo como El amor en los tiempos del ébola
es mi amor, mi amorcito en los tiempos del ébola.Todo aquello, sin embargo, se niega a brotar en forma de lenguajey las palabras aceitosas se resbalan de las páginas de mi boca.IVLas polillas abandonaron Santiago.Corrieron los tiempos del ébola.La chica sigue dando vueltas y nadie la detieneSigo pensando en que suelo retrasar las cosas.Publicado por DAguito De Lefént en 13:17 | 2 comentarios | Enviar por correo electrónico Escribe un blog Compartir en X Compartir con Facebook |
-
Lloras de noche en medio de la carretera
miércoles, 2 de marzo de 2016
Espera.Deja que la luna hambrienta consuma las luces del cielo y la carretera.Presta atención.No se trata de algo sobrenatural.Tampoco de sentarse en un asiento específico.Limítate a escucharlos y entenderás:Los buses lloran de noche.Justo en medio de la carretera, cuando los pasajeros duermen y nadie los ve.Como tú, cuando aprietas los dientes y garugan tus ojos y te ocultas para que nadie te ofrezca un abrazo y dé inicio al diluvio.De norte a sur.De sur a norte.De tu casa al trabajoDel trabajo a tu casa.La misma senda.Sin desvíos ni paradas.Y claro, algún auto insomniótico se cruza con ellos.Les grita en un bocinazo optimista que no hay por que llorar.Que hay mucho más norte, e incluso más sur.Los buses escuchan y asienten entre cambios de luces.Como cuando tus amigos consiguen un nuevo trabajo.Como cuando tus amigos lloran por el término de una relación.Como cuando tus amigos sonríen por el comienzo de otra.Asientes.Asientes.Asientes.Pero no comprendes.Porque la depresión dejó de ser intermedia y no te basta que haya más norte, ni sur, ni amor.Porque son caminos recorridos y te angustia pisar tus huellas.
Otra vez:
Los buses lloran de noche.
Y si esto no es noticia para ti, significa que algo anda mal:
Esperas
Las luces se consumen.
Los pasajeros duermen
Nadie te ve.
Aprietas los dientes.
Garugan tus ojos.
Comienza el diluvio.
Lloras de noche en medio de la carretera.
Publicado por DAguito De Lefént en 19:34 | 0 comentarios | Enviar por correo electrónico Escribe un blog Compartir en X Compartir con Facebook |



